Cerebro

El cerebro auditivo, que recibe mensajes de la cóclea, es responsable de su interpretación para construir una percepción, para elaborar respuestas reflejas o conscientes. También es responsable de la memorización que resulta tan importante para la interpretación de nuevas percepciones.

Los centros auditivos del cerebro

Las fibras del nervio auditivo transmiten al cerebro los mensajes codificados por la cóclea. En el cerebro, varios núcleos (grupos de neuronas) reciben el mensaje y lo decodifican (interpretan si es un sonido débil o fuerte, agudo o grave, su localización en el espacio, etc.) para hacer de esa información una sensación o una percepción consciente.

Tenga en cuenta que el cerebro, a su vez, tiene la capacidad de controlar el funcionamiento de la cóclea. Por ejemplo en medio de la algarabía general de una sala de cócteles somos capaces de centrarnos en una conversación amistosa, aunque nuestro oído esté recibiendo estímulos múltiples, a menudo más intensos que la propia conversación. ¡ Pero nuestro cerebro ha pedido a la cóclea que trate "con prioridad" la información que llega de la conversación más interesante!

La percepción auditiva depende de nuestro estado de alerta

Sonidos, transformado en el oído en señales nerviosas son procesadas en el cerebro a varios niveles:

  1. el nivel de reflejo en el que la llegada del mensaje desencadena una respuesta de sobresalto o de orientación;
  2. la corteza auditiva, donde se percibe el sonido;
  3. las otras áreas del cerebro que permiten que esta percepción se haga consciente, el reconocimiento del sonido compar´nedolo con lo que ya tenemos en nuestra memoria, la elaboración de una respuesta voluntaria.

Esta animación muestra las diferentes etapas del procesamiento de los sonidos en el cerebro.

  • Durante la vigilia, los tres niveles arriba mencionados se activan.
     Por ejemplo: oigo el sonido de una voz, "presto atención" (reflejo), reconozco la voz amiga (de memoria), que plantea una cuestión importante (motivación, emoción), y respondo.
  • Durante el sueño, el oído mantiene su función, el sonido "sube" por la vía auditiva (en la que se pueden originar reflejos) hasta el cerebro auditivo, pero todos los demás territorios del cerebro (las emociones, las motivaciones, la memoria, etc.) permanecen inactivas: por lo tanto, no puede haber una percepción consciente ni una respuesta voluntaria.
      Ejemplo: Hablar a alguién que está dormido (o un ruido en la calle) puede hacerle que se mueva, sin despertarle y, por supuesto, sin que lo recuerde cuando se despierte!

Notas :

  • Durante el sueño, un sonido fuerte e inesperado puede despertarnos: entonces se convierte en "consciente" y va a dar lugar a una respuesta voluntaria (por ejemplo, el sonido de un despertador)
  • Nous Podemos "ajustar" nuestro despertar a la intensidad de detreminados estímulos, para que un sonido importante no sea ignorado (por ejemplo, los grititos de un bebé).
  • Los territorios de vigilia puede ser inactivados de forme permanente tras un traumatismo o un accidente cerebrovascular grave. Por ejemplo, un individuo que se mantenga en coma profundo con supervivencia artificial, no tiene percepción consciente, pero puede "reaccionar" a los sonidos por sobresalto, siempre que el sistema auditivo permanezca intacto.

Última actualización: 08/10/2016 11:49